viernes, 18 de enero de 2019

La broma que demostró que un mal libro se vende si tiene suficiente sexo.


   Siempre se ha dicho que el sexo vende. Así de simple. Esto, que podría ser una afirmación simplona, tal parece que tiene mucha más verdad de lo que se piensa, si no, que lo diga un grupo de periodista que tuvieron la ocurrencia de escribir una novela sin pies ni cabeza solo para probar este punto… y ¿saben qué? ¡su experimento acabó siendo un éxito de ventas!

   Pero vamos por parte.

   En 1966, el director del diario News Day, en Nueva York, Mike McGrady, se preguntaba cómo era posible que una novela que a su parecer era de baja calidad como «El Valle de las Muñecas», de Jacqueline Susann, pudiera venderse tanto empujada solo por una fuerte inversión publicitaria. Esta novela, cuyo único fuerte era el erotismo, llegó a ser una de las más vendidas de todos los tiempos con 30 millones de unidades, conquistando el top de betsellers durante 35 semanas y siendo el libro más vendido en 1966. Esto hizo a McGrady preguntarse, ¿será que lo erótico vende sin importar en lo más mínimo su calidad?

   Esta inquietud le estuvo dando vueltas a la cabeza hasta que tomó una curiosa decisión: escribiría una novela escandalosa donde el morbo y la lujuria fueran el motor de la historia sin importar ningún otro elemento. Entonces reunió a 25 de sus periodistas, 20 hombres y 5 mujeres, alguno de los cuales era ganadores del prestigioso premio Pulitzer, para plantearle el reto de escribir una novela erótica tan pésima como fuera posible, encargando a cada uno de ellos una parte de la obra. ¿La condición de esta tarea? Escribir lo peor que se le pudiera ocurrir. Quería el libro más incoherente posible, sin ninguna virtud que justificara su venta.

   En 1969, después de 3 años y de reescribirse varios capítulos para hacerlos aún más malos, fue publicada la novela «Naked Came the Stranger» (Desnuda llegó la desconocida) firmado por una tal Penélope Ashe, una supuesta ama de casa que escribía por placer. Y para darle mayor credibilidad a esta «autora», en la contraportada McGrady colocó al foto de su cuñada Billie Young, quien también participó en esta colosal broma literaria.

   Para el siguiente paso contrataron a un agente literario quien no solo logró que en muy poco tiempo semejante engendro estuviera en la boca de todos, sino que se vendiera nada más y nada menos que 20.000 unidades. Y por si esto no fuera suficiente, el «The New York Times Best Seller List» lo incluyó entre los libros más vendidos de Estados Unidos.

   Semejante éxito para un libro de tan baja calidad, hizo que los creadores de la broma se presentaran en «The David Frost Show» revelando la verdad sobre el origen de la pésima novela erótica. ¿Cuál fue el resultado de confesar que «Naked Came the Stranger» era un verdadero adefesio escrito para burlarse de los bestsellers de baja calidad? ¡Que se dispararon las ventas y esta burla pasó a ser considerado un libro de culto!

   Esta broma demostró que, por desgracia, la calidad de un libro no siempre está relacionada con su volumen de ventas. Prueba de ello es que a la fecha de hoy, se han vendido más de 500.000 copias de este libro e incluso fue llevado al vídeo en una versión de softcore en 1975.

   Así que, independientemente de lo pésima que fuera la obra, McGrady demostró que tenía razón: el sexo vende hace 50 años y vende aún más hoy en día. Algo que podemos confirmar con muchos bestsellers de dudosa calidad... ¿o no?






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